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Gestionar un alquiler con Excel ha sido la herramienta más común entre los propietarios durante mucho tiempo. Sin embargo, para operativas amplias o complejas, no siempre es la opción más eficiente. Es por esto que muchos propietarios empiezan a apoyarse en un Property Management System (PMS), un software diseñado para centralizar la gestión de propiedades, contratos, cobros, incidencias y servicios asociados en un único entorno.
De acuerdo con el Europe Property Management Software Market Report 2025, el mercado europeo de software de gestión inmobiliaria alcanzó un valor aproximado de 13,8 mil millones de dólares en 2025, impulsado por la adopción de herramientas digitales para la gestión de propiedades y servicios asociados. Este crecimiento refleja un cambio en la forma en que los propietarios gestionan sus activos, especialmente cuando el volumen de viviendas aumenta o la gestión deja de ser puntual. Para poder hacer esta transición hay que comprender cómo funcionan estas soluciones y qué criterios conviene tener en cuenta al elegir un proveedor.
Cuando Excel deja de ser suficiente
Excel es una herramienta muy útil para gestiones simples, ya que permite anotar ingresos, gastos, fechas de contratos y datos básicos de los inquilinos. El problema aparece cuando esa información empieza a dispersarse en múltiples pestañas, versiones duplicadas o archivos que solo una persona sabe manejar.
A medida que aumentan los contratos, los servicios asociados o las incidencias, la gestión manual exige más tiempo y genera una dependencia excesiva del propio propietario. Además, un error en una celda puede arrastrarse durante meses sin que nadie lo detecte. Si el propietario se enfrenta a estos retos, es entonces cuando requiere de una solución más eficiente.
Los límites reales de una hoja de cálculo
Uno de los principales límites de Excel es la falta de visión en tiempo real. La información solo refleja el estado del momento en que se actualizó, lo que dificulta tener una imagen clara del negocio en el día a día. Esto afecta tanto a la gestión financiera como al seguimiento de incidencias o renovaciones de contrato.
También aparece el problema de la trazabilidad. Es complicado saber quién hizo un cambio, cuándo se produjo o por qué motivo, lo cual en una operativa más profesional, esta falta de registro dificulta el análisis posterior.
Por último, Excel no se adapta bien al crecimiento. Añadir nuevas propiedades, coordinar proveedores o gestionar servicios adicionales requiere de una gran cantidad de ajustes manuales. El tiempo dedicado a mantener la hoja de cálculo termina restando tareas de mayor valor.
Qué cambia al usar un software profesional
Un software de gestión transforma la forma en que el propietario se relaciona con su cartera de viviendas. La información deja de estar dispersa y pasa a concentrarse en un único entorno, accesible desde cualquier lugar y actualizado de forma continua.
Este tipo de herramientas permite tener una visión clara de contratos, cobros, gastos e incidencias sin necesidad de revisar múltiples archivos. Además, muchas tareas repetitivas se automatizan, lo que reduce errores y libera tiempo para una gestión más estratégica.
Otro cambio relevante tiene que ver con el control. Un software profesional ofrece registros de actividad, históricos y alertas que facilitan el seguimiento. De este modo, el propietario no solo reacciona ante los problemas, sino que puede anticiparse y tomar decisiones con mayor criterio.
Cómo dar el salto sin complicaciones
El paso de Excel a un software no tiene por qué resultar brusco. De hecho, una transición progresiva suele ofrecer mejores resultados. El primer paso consiste en revisar la información existente y decidir qué datos son realmente útiles. Este ejercicio ayuda a ordenar la operativa incluso antes de cambiar de herramienta.
A continuación, conviene migrar la información básica y familiarizarse con el nuevo sistema sin abandonar del todo Excel durante las primeras semanas. Este periodo de adaptación permite detectar ajustes necesarios y ganar confianza en la nueva forma de trabajo.
Lo más recomendable es integrar el software en la rutina diaria, ya que cuanto antes se utilice como fuente principal de información, antes se perciben los beneficios. Con el tiempo, Excel pasa a ocupar un papel secundario o desaparece por completo.
Qué debe ofrecer un software pensado para propietarios
No todos los programas responden a las mismas necesidades. Un software adecuado para propietarios debe resultar intuitivo, sin requerir conocimientos técnicos avanzados. La facilidad de uso es realmente importante, sobre todo en gestorías o en equipos grandes, ya que permite que cualquier persona dentro de la organización pueda utilizarlo.
También es importante que se adapte al tipo de alquiler gestionado. Los alquileres de media estancia, por ejemplo, requieren un seguimiento distinto al residencial tradicional. La capacidad de gestionar servicios, incidencias y comunicación con inquilinos se vuelve fundamental. Cuando se trabaja con este tipo de alquiler, un PMS como Arrento by Lodgerin facilita una gestión más ordenada, especialmente cuando la operativa implica múltiples actores y procesos simultáneos. Además, en cuanto al soporte, cuenta con un equipo de especialistas que acompaña durante la implementación y resuelve dudas. A largo plazo, la posibilidad de escalar la herramienta según crece la cartera aporta continuidad.
De la gestión manual a una visión profesional
Pasar de Excel a un software profesional es ganar claridad, reducir errores y dedicar menos tiempo a tareas administrativas. Para los propietarios, este cambio marca una evolución en la forma de gestionar su alquiler.
El crecimiento del mercado del alquiler exige una gestión más estructurada. Ante esto, apostar por herramientas profesionales permite una adaptación sin complicaciones. Al final, se trata de trabajar con información fiable, tomar decisiones mejor fundamentadas y construir una gestión más sostenible en el tiempo.








