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El alquiler de viviendas a estudiantes se ha convertido en una de las opciones más atractivas dentro del mercado inmobiliario. La demanda no deja de crecer, ya que cada año miles de estudiantes se trasladan a otras ciudades o países para continuar su formación y vivir una experiencia académica diferente. Además, existen numerosos programas y ayudas que impulsan la movilidad, lo que garantiza un flujo constante de nuevos inquilinos.
A continuación, te explicamos por qué alquilar tu piso a estudiantes puede ser una buena decisión.
Ventajas
Contratos cortos
Uno de los principales puntos fuertes es la duración de los contratos. Los estudiantes suelen buscar estancias temporales que coinciden con el curso académico, normalmente de 8 o 9 meses. En algunos casos pueden ser de un semestre o, si realizan un grado completo, de uno o dos años.
Esta temporalidad ofrece flexibilidad al propietario. Si en algún momento necesitas recuperar la vivienda para uso propio, venta o cualquier otro motivo, no estarás atado a contratos largos.
Además, la alta demanda hace que la rotación no sea un problema. Cada año llegan nuevos estudiantes, por lo que encontrar inquilinos para el siguiente curso suele ser sencillo.
Lo que en otros perfiles podría verse como una desventaja, en el caso de los estudiantes se convierte en una oportunidad: contratos más cortos, pero con una demanda constante que aporta dinamismo y flexibilidad.

Pago de las cuotas
El perfil del estudiante suele ser muy fiable en cuanto al pago. En muchos casos, el alquiler lo asumen directamente los padres o familiares, lo que reduce considerablemente el riesgo de impago. No es habitual que una familia deje de cubrir el alojamiento de su hijo mientras está estudiando fuera.
Para el propietario, esto aporta tranquilidad. Saber que el pago está respaldado por la familia ofrece mayor seguridad y estabilidad en los ingresos mensuales.
Posibilidad de alquilar tu piso a estudiantes por habitaciones
Otra opción muy extendida es alquilar el piso por habitaciones. Es una fórmula especialmente habitual en zonas universitarias y puede resultar más rentable que alquilar la vivienda completa.
Para el estudiante, alquilar una habitación supone un coste más asequible que asumir el piso entero. Para el propietario, aunque el precio individual por habitación sea menor, la suma total de todas ellas suele superar el importe que se obtendría alquilando la vivienda completa a un solo inquilino.
Ahorro en el pago a Hacienda
En determinados casos, alquilar a jóvenes puede tener ventajas fiscales. En España existen reducciones y deducciones en el IRPF aplicables al alquiler de vivienda habitual, que pueden suponer un ahorro importante dependiendo de la situación concreta del propietario y del contrato firmado. De todas formas, es recomendable revisar cada caso con un asesor fiscal para confirmar qué beneficios se pueden aplicar y asegurarse de cumplir con todos los requisitos legales.

Inconvenientes
Alquilar tu piso a estudiantes se trata de algo más beneficioso de lo que cualquiera puede esperar. No solo por las ventajas anteriores, sino porque muchos de los inconvenientes que se puede pensar que existen en realidad no lo son.
Fiestas
Muchos propietarios piensan que alquilar su piso a estudiantes es sinónimo de fiesta y locura. Lo cierto es que hay casos en los que es así. Pero se trata de una minoría. Es cierto que la mayoría de los estudiantes que estudian en el extranjero aprovechan para salir mucho de fiesta. Pero en casos muy reducidos trasladan la fiesta a su alojamiento para estudiantes. Principalmente porque son conscientes de las repercusiones que pueden tener esos actos.
Meses de verano vacíos
Algunos propietarios piensan que alquilar piso a estudiantes provoca que en los meses de verano la vivienda se queda sola y se pierda rentabilidad. Lo cierto es que no es así. En verano muchos estudiantes, principalmente no universitarios aprovechan para viajar a las principales ciudades a aprender nuevas culturas y perfeccionar el idioma extranjero. Esos estudiantes muchos ya que cada vez más los idiomas cobran más importancia para buscar trabajo. Los estudiantes son conscientes de eso y por eso cada año aumenta la demanda de estudiar en verano.
También otros estudiantes optan por trabajar en el extranjero para obtener algo de dinero y además aprender nuevas culturas e idiomas.

En cualquier caso, alquilar a estudiantes puede ser una estrategia rentable y estable si se gestiona de forma adecuada. Controlar contratos, coordinar entradas y salidas, llevar el seguimiento de pagos y mantener toda la documentación en orden es clave para que la experiencia sea positiva y sin sobresaltos.
Si gestionas alquileres de media estancia o por habitaciones y quieres tener todo bajo control, el software Arrento by Lodgerin te permite centralizar contratos, reservas, seguimiento financiero y documentación en una única herramienta. Profesionalizar la gestión no solo te ayuda a ahorrar tiempo, sino también a reducir riesgos y tomar decisiones con mayor seguridad.
Porque alquilar a estudiantes puede ser una gran oportunidad, siempre que la gestión esté a la altura.









